Psicoterapia de adultos

Puede que hayamos llegado a consulta desbordados por la angustia, a punto de explotar o perder algo importante. Tal vez nos hayamos separado recientemente, o se nos haga imposible establecer una relación de pareja.

Puede que existan cuadros urgentes como los ataques de pánico, o que nuestra falta de voluntad no nos permita llevar un vida productiva y concretar nuestros proyectos. O que tengamos desinterés por las actividades que antes nos causaban placer.

A veces nuestros miedos profundos nos impiden llevar una vida social armónica, nuestros temores nos paralizan.

Son muchas las situaciones que nos pueden llevar a consultar a un psicoterapeuta. El espacio terapéutico puede marcar un punto de inflexión en nuestro camino, puede cambiarnos la vida. Como cualquier otra actividad exige compromiso y un poco de paciencia. Se trata de un trabajo en equipo.

Es fuerte quien está dispuesto a trabajar para disfrutar de la vida y no llevarla como una carga, para hacer de su historia una obra de arte. Es fuerte también porque es humilde:

“Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.” Lao Tsé